Reybanpac y Fundación Wong celebraron la graduación de una nueva generación de jóvenes que culminaron su formación como Asistentes Técnicos en Banano (ATB). En esta tercera promoción de graduados se recibieron 61 jóvenes adultos, de los cuales, el 41% fueron mujeres, reafirmando así el compromiso de ambas organizaciones con una formación técnica inclusiva.
Este programa, que cuenta también con el apoyo de Fundación Albert Heijn, es parte AGROFUTURO, un modelo vivo de cooperación multisectorial que desde 2021 conecta la educación técnica con oportunidades reales de desarrollo en el territorio, demostrando que la formación técnica puede convertirse en un verdadero puente hacia el empleo. Actualmente, el 77% de los graduados de AGROFUTURO ya se encuentra trabajando, el 90% mantiene su empleo dos años después, desarrollándose en diferentes sectores estratégicos, como el banano, la ganadería y, desde ahora, en la industria forestal.
“Yo soy bachiller, y muchas empresas te piden años de experiencia para poder trabajar. Con este curso, tienes la experiencia y, con ello, más opciones para poder trabajar, e incluso, llegar a subir a un mejor puesto”, expresó Guadalupe Espinoza, una de las graduadas.
Esta joven, de 22 años calificó esta experiencia como “inolvidable”: “Aprendes mucho del procedimiento que se debe de tener en la producción de banano, desde el cultivo hasta el empaque y su posterior envío al exterior. Esto nos permite seguir fortaleciendo nuestros conocimientos y seguir avanzando en nuestros proyectos que nos proponemos en nuestra vida”.
Por su parte, Ricardo Romero, director ejecutivo de Fundación Wong, destacó que AGROFUTURO no solo brinda conocimientos técnicos, sino que acompaña a cada estudiante durante todo su proceso de formación, integrando aprendizaje académico, práctica en campo y experiencias reales dentro de las empresas. "Hoy nosotros ya cumplimos nuestra parte; ahora les corresponde a ustedes seguir construyendo su camino con honestidad, disciplina, respeto y compromiso", expresó.
Las historias que hoy comienzan son el reflejo de una convicción que Fundación Wong ha sostenido durante más de tres décadas: cuando la educación llega al territorio, también llegan las oportunidades, el desarrollo y la esperanza.
Cada joven que hoy se gradúa representa mucho más que un nuevo técnico. Representa una familia que amplía sus oportunidades, una comunidad que fortalece su futuro y un sector que sigue creciendo gracias al talento de su gente.