Elenny Vélez no solo recibió un título. Recibió la certeza de que el esfuerzo tiene sentido.
Reconocida como la mejor graduada de la Unidad Educativa Rafael Olmedo Naranjo, se despidió con emoción de lo que llamó su “segunda casa”, agradeciendo a maestros, compañeros y su familia.
“Agradezco también a la familia Wong por abrirme las puertas de la institución… Que este no sea el final de mi formación académica, recordando que el esfuerzo de hoy es el éxito de mañana”, expresó. Su historia refleja la de muchos.
Un total de 49 estudiantes de las unidades educativas Cristóbal Colón, Rafael Olmedo Naranjo y Dr. Segundo Wong Mayorga celebraron el cierre de una etapa marcada por esfuerzo y el inicio de nuevas oportunidades.
Hoy no solo se gradúan. Son jóvenes que representan el poder transformador de la educación en sus comunidades, llevando consigo valores, convicciones y el compromiso de aportar a su entorno.
Durante la ceremonia, Rafael Wong Naranjo, presidente del directorio de Fundación Wong, destacó el rol clave de las mujeres en la ruralidad y el potencial de los jóvenes como futuros líderes. Asimismo, reafirmó el compromiso de seguir ampliando el alcance educativo en más comunidades.
También invitó a los graduados a continuar su formación a través de los programas técnicos como AGROFUTURO, orientados a desarrollar competencias productivas que faciliten su inserción laboral.
“Me siento muy alegre de que no estamos invirtiendo en vano, sino que estamos invirtiendo para el futuro de nuestro país… Ya vemos y cosechamos resultados con el programa AGROFUTURO”, señaló.
En esa misma línea, Ricardo Romero, director de Fundación Wong, recordó:
“El camino recién empieza… El aprendizaje no termina”.
Hoy, estos 49 jóvenes dan un paso firme hacia su futuro. Porque cuando la educación se siembra con propósito, transforma vidas y fortalece comunidades.
Actualmente, 670 estudiantes continúan este camino, demostrando que educar con sentido es construir un mejor mañana.